Reconócelo, necesitas de Dios – Parte 2

Tú tienes necesidad de Dios y no lo niegues, aunque quieras ignorarlo muchas veces añoras aquellos momentos de intimidad con Dios, en donde te olvidabas de todo y disponías todo tu corazón para hablar con Dios, para adorarlo, para pasar largos ratos a solas con Él en donde podías ser tu mismo, en donde podías derramar cuantas lagrimas quisieras; esos momentos en donde salías totalmente renovado y con muchas fuerzas para seguir en esta lucha diaria.

Una de las claves especiales para volver a comenzar y hacerlo de una forma efectiva es ser HUMILDE, y humildad tiene que ver con el reconocimiento de mis fallas y de mi enorme necesidad de Dios.
¿Por qué no vuelves?, ¿Por qué no reconoces que necesitas de Dios y como consecuencia te armas de valor y comienzas nuevamente?, no me digas que no puedes, porque con Cristo todo lo puedes, lo único que Dios necesita para poder renovarte nuevamente es tu disposición de corazón y esa determinación que debes de tener para dejarte renovar.

Mientras más piensas que no podrás, menos lo intentaras, ¿Por qué no le das una oportunidad a Dios?, ¿Por qué por un momento dejas de resistirte y le permites a Dios abrazarte y renovarte?, no creas que Dios esta enojado contigo, al contrario esta viéndote en este momento con ojos de amor, Él sabe la necesidad que hay en ti de Él y quiere saciar esa necesidad, ¿Por qué no se lo permites?
oy Dios te dice: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” Mateo 11:28 (Reina-Valera 1960). ¿Qué más tiene que hacer Dios para que le permitas que te restaure?, tú siempre has tenido un corazón sensible y sabes muy bien que esto es de Dios, que Él quiere que comiencen de nuevo, que Él quiere que reconozcas la enorme necesidad que tienes de iniciar nuevamente porque el Señor te ayudara en todo.

¡Vamos!, es hora de volver a casa de nuestro Padre, es hora de llegar delante de Él y rendirnos a totalidad, ya no sigas más luchando solo, no trates de llenar tus necesidades con otras cosas, mejor reconoce a Dios y la necesidad enorme que hay en tu corazón de Él y ríndete de una vez por todas, Él esta como siempre con los brazos abiertos diciéndote:“Todos los que mi Padre ha elegido para que sean mis seguidores vendrán a buscarme; y cuando vengan, yo no los rechazaré.” Juan 6:37 (Traducción en lenguaje actual).

P/Enrique Monterroza.

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