Probar Nuestra Fé

pruebaCuando venimos a Cristo por primera vez, nuestra fe es infantil hay cosas que no entendemos, cosas que no digerimos, no sabemos tan siquiera como orar o como leer la Biblia.

Pero Dios desea que crezcamos más en fe y confianza en El, para que en la prueba podamos comprender y hacer crecer nuestra fe en Dios: El oro, aunque perecedero, se acrisola al fuego. Así también la fe de ustedes, que vale mucho más que el oro, al ser acrisolada por las pruebas demostrará que es digna de aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo se revele. (1ª Pedro 1:7 NVI)

Nuestra fe cuando la ejercitamos es como cuando vamos a levantar pesas a un gimnasio, comenzamos con poco peso y poco a poco le agregamos más peso para poder fortalecer los músculos y definirlos como deseamos.De igual manera Dios fortalece y afirma nuestra fe por medio de situaciones que nos hacen confiar cada vez más en El. Cada vez que enfrentemos una dificultad, no dudemos en nuestro corazón que Dios es capaz de sacarnos de ella y nuestra fe se afirmara, crecerá y fortalecerá aún más.

Probar y aumentar nuestra devoción hacía El.

Cuando recibimos a Cristo en nuestro corazón nos comprometemos a obedecerle y sobre todo a seguirle aun si las situaciones que nos tocara que enfrentar vayan más allá de nuestra capacidad humana.

El Apóstol Pablo fue humillado y enfrento muchas pruebas difíciles porque Dios quería probarlo y que su devoción hacia El aumentara gradualmente: Para evitar que me volviera presumido por estas sublimes revelaciones, una espina me fue clavada en el cuerpo, es decir, un mensajero de Satanás, para que me atormentara.

Tres veces le rogué al Señor que me la quitara; pero él me dijo: “Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad.”Por lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo. Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. (2ª Cor. 12:7-10 NVI)

No vamos a entender todo lo que Dios hace sino hasta que El haya revelado su propósito en nosotros. No batallemos en contra del proceso de purificación y santificación que Dios quiere hacer en nuestras vidas.

Toda prueba por muy difícil y de muerte que sea siempre será para nuestro bien. Aprendamos a confiar en Dios para ser más eficaces y para tener una comunión y devoción más estrecha con El.

Todo lo que Dios permitirá en nuestra vida, nunca será malo y llevara el propósito de probar y aumentar nuestra devoción hacia Él.

Hoy es el día que puedes decirle a Dios que deseas estar con El, que deseas ser salvo. Pídele perdón, deja que te purifique y camina en amor y gratitud con El…

Dios te bendiga hoy y siempre…

Ps. Giovanni Barrera

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