Acerquémonos a Dios -2

8Son preguntas sencillas, de situaciones cotidianas que deberían ser fáciles de cumplir pero que sin embargo muchas veces ni siquiera somos capaces de cumplir la mitad.

Nos levantamos afanados por el día de trabajo o porque nos agarro la tarde, nuestra mente está enfocada en nuestros problemas en lugar de descansar en Dios, de nuestra boca no salen palabras de fe, sino de murmuración, de tristeza, de derrota, de frustración, a veces hasta nuestro vocabulario cambia, de ser espiritual cambio a ser totalmente carnal.

Dedicamos mucho tiempo a cosas que no edifican y no tenemos ni un par de minutos para hablar a solas con Dios, podemos leernos todas las redes sociales, los periódicos electrónicos, nuestra bandeja de correos completa y muchas otras cosas, pero no somos capaces de tomar la Biblia, leer un capitulo completo y tratar de meditarlo para nuestra vida.

¿Qué nos pasa?, ¿Por qué retribuimos de esta manera tantos favores de Dios para nuestra vida?

Es hora de levantarnos del sueño en el que muchas veces nos encontramos, es hora de despertar, abrir los ojos y darnos cuenta que sin querer estamos más lejos de Dios que antes de haberlo aceptado como Señor y Salvador.

Es hora de renovar nuestra comunión con Él, es hora de dedicarle el tiempo que se merece y el cual también nos será de provecho a nosotros mismos.

Puesto que entre más cerca y más tiempo pasemos con Él, más fortalecidos y fuertes seremos para afrontar las situaciones que aunque no queramos vendrán a nuestra vida.

Nuestra fe decae porque decidimos alejarnos de Dios, nuestra fe decae porque poco a poco vamos remplazando a Dios por otras cosas.

Pero si somos capaces de reemplazar nuevamente esas cosas por Dios podemos volver a hacer de Dios el centro de nuestra vida y con ello comenzar a ver nuevos resultados basados en nuestras confianza en Dios, porque entre más cerca estamos de Él, más confianza le tenemos, porque solamente cerca de Él podemos conocer las cosas que Él puede y quiere hacer en nuestra vida.

Hoy te invito a comenzar a dedicar el tiempo que Dios se merece en tu vida, te invito a que tomes la Biblia, a que ores antes de leerla y le pidas a Dios que te revele una palabra especial para tu vida, y estoy seguro que así será, sentirás cómo una presencia fresca de Dios sobre tu vida viene y cómo tus fuerzas son renovadas y tu fe fortalecida, y es que cuando nos acercamos a Él, Él se acerca a nosotros.

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