Cuando el pecado se convierte en tu “amigo intimo” -3

Hoy quiero que recuerdes que Dios esta contigo siempre, a pesar de que muchas veces te sientas atado a cosas que te están dañando en la intimidad, Dios esta allí esperando a que le permitas actuar, recuerda que Él no ha terminado contigo y no te va a dejar hasta que acabe la obra en ti.

Su Palabra dice: “Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva.” Filipenses 1:6

Dios quiere hacer su parte en tu vida, ahora es necesario que tu hagas tu parte, permitiéndole que Él sea tu amigo verdadero, ese que en lugar de motivarte a hacer el mal, te motivara a hacer el bien, ese Amigo que en lugar de hacerte sentir mal, te hará sentir amado, querido, respetado, porque eres especial para Él.

¡No digas no puedo!, ¡No creas que eres incapaz de salir de esa “amistad” que solo te ha llevado a sentirte mal contigo mismo y con Dios!, La Biblia dice: “Porque no es un espíritu de cobardía el que Dios nos otorgó, sino de fortaleza, amor y dominio de nosotros mismos.” 2 Timoteo 1:7 (La Palabra (Hispanoamérica)).

Tú no naciste para ser esclavo del pecado, porque Dios ya te hizo libre, y desde el día que Él te compro tú eres pertenencia suya y Él te ha dotado de una capacidad especial para salir adelante de cualquier problema o situación que quiera ganarte la batalla.

Recuerda esta verdad irrefutable: “¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” Romanos 8:31 (Reina-Valera 1960). Dios no esta contigo porque te lo merezcas, ni se alejara de ti porque no te lo mereces, Dios no es cambiante, Él prometió estar contigo todos los días de tu vida, entonces si Él esta allí, ¿Por qué no comenzamos a hacerlo nuestro verdadero Amigo?

Es hora de comenzar a cultivar una verdadera relación con Dios, es momento de comenzar a buscarlo cada día más, con una disciplina verdadera, con una determinación real, con una disposición sincera y con un hambre real de su presencia sobre nuestra vida.

¿Qué Opinas?

Comentarios